Antes de señar una moto usada conviene revisarla con método. Esta guía cubre los puntos básicos: estado del motor en frío, juego de dirección y rodamientos, desgaste de cubiertas y transmisión, pérdidas de fluidos, luces y electrónica, y la coincidencia de numeración de cuadro y motor con la documentación.
Llevá siempre un mecánico de confianza si no tenés experiencia, probá la moto en frío y desconfiá de precios muy por debajo del mercado. El vendedor serio no tiene problema en mostrarte todo.